Tarjeta roja
Tengo mil cosas que explicarte, que decir, pero me quedé sin estrategias para que aunque sea hagas el intento de escucharme, que tengas el mínimo de intención de entenderme, y no invalidar una vez más mis sentimientos, como claramente siempre lo haces en nuestras discusiones. Es más fácil tratarme de sensible, dramática y exagerada antes que poner un poquito de voluntad de comprender el estado deplorable de esto, que por alguna estúpida razón, seguimos luchando por llamar “relación”. Así que, tome la decisión de ponerme la camiseta por este equipo, que por lo visto no estás dispuesto a aceptar que está al borde de caer a la B Nacional (o que directamente el club está por quebrar), y exponer mis ideas de una forma que no sea tan complicado para vos. ¿Viste cuándo le explicas a los nenes algo nuevo con dibujos? Bueno, en tu caso, es con fútbol. Salimos a la cancha con la misma camiseta, el mismo equipo. Éramos nuevos en el club, pero no le teníamos miedo a nada,...