Otra vez
Recuerdo
que hace unas semanas, en unas de esas en las que estaba horas y horas sin
poder dormir, tuve un sueño horrible. Me acuerdo muy bien lo que soñé.
Y otra
vez vos estabas ahí, no solo en mi mente cuando intento fingir que no pasa nada
y te encuentro en cada rincón de la casa. Ahora, tengo que verte también en mis
sueños.
Otra
vez tengo que verte.
Parecía
todo tan real, los abrazos y tu forma de sonreírme. En esa realidad, en ese
universo donde estaba pasando el sueño, éramos genuinamente felices y
ahora ya no lo puedo olvidar, éramos felices como lo fuimos hace un tiempo
atrás en este universo.
Olvidar,
olvidarte, ¿es acaso tan difícil?
Aunque
mentiría si te digo que no lo disfrute, que si pudiera me dormiría otra vez
para buscarte, para abrazarte y besarte una vez más, porque en mis sueños si
puedo hacerlo.
Estoy
enloqueciendo, quizás estoy exagerando un poco, y eso no está bien, lo sé. No
encuentro palabras para definirme en este momento, pero realmente creo que si
no te veo, no sé cómo voy a hacer.
Quiero
saber por qué no vas a volver, quiero saberlo todo. Quiero que me mires a los
ojos, y que por primera vez en meses seas completamente sincero, y no porque
quieras serlo, sino porque me lo merezco. Quiero que sientas que me debes algo
tan pero tan caro, y me lo pagues con tu sinceridad.
¿Acaso
es tan loco lo que estoy diciendo? ¿Tengo que ponerle precio a tu honestidad
para que me entiendas lo mucho que vale en este momento?
¿Cuándo
pasó? ¿Por qué ahora solo en mis sueños te puedo ver? ¿En qué momento
nos perdimos? ¿En qué momento te perdí? ¿En qué momento me soltaste la mano? Si
me prometiste nunca soltarla. Me prometiste no soltarme.
Créeme, aún
recuerdo las palabras que me habías dicho esa mañana, cuando
decidiste que ya no querías caminar con alguien, que te agobiaba estar con la
persona que alguna vez creí que amabas. Las palabras que dijiste antes de
dejarme y olvidarme una mañana de febrero.
Aquellos
días donde sonreía ya no están, o por lo menos por ahora. Estoy cansada de
fingir que estoy bien cuando solo quiero estar en mi cama. Me agota dar esta
imagen de mujer empoderada que la sociedad me obliga a demostrar después de una
ruptura, tengo que creerme una clase de "perra inalcanzable",
pero en lugar de eso mis lágrimas luchan por salir cada vez que paso
por algún lugar conocido por ambos.
Mi
corazón ya no deja de llorar, porque a él si le permito sentir todo lo que
quiera, de la máscara me encargo yo.
Tengo
miedo de que esto nunca vaya a acabar, las noches sin dormir, días y días de
pretender estar bien frente a todos, intentar cumplir sueños y proyectos que, a
partir de ahora, son solo de una persona. Tengo miedo que al final,
termine de la forma en la que no quiero terminar, llamándote una vez
más para pedirte algo que no estás dispuesto a darme, o no tenes el coraje
suficiente para.
Te
juro que si pudiera, intentaría no volver a mis sueños, en donde te veo y
me siento de nuevo tranquila, en tus brazos que por un tiempo fueron mi refugio,
mi hogar y mi mundo. Te juro que te vuelvo a ver, y siento que esa es
nuestra realidad, y no la que estamos viviendo ahora. Siento que nada paso, y
te amo como el primer día,
Ya no
soy el misma de antes, ¿quién es igual después de una decepción? ¿quién no
cambia después de vivir meses en una mentira? Ya lo sé, sé que no lo
sabías y no lo sabes, pero ¿no crees que yo merecía el mínimo esfuerzo de tu
parte, para que entiendas que te pasaba, y no hacerme sufrir?
Hay
días que me siento en el patio, y le pido a las nubes, al cielo que me
entiendan. Que hace mucho no salgo a verlos como antes, que hace días no saludo
a ese celeste que tanto me gusta admirar, pero les pido que por favor me
esperen. Quiero que entiendan que lo que yo más quiero no va a volver, y
no es fácil sanar tan rápido.
No te
voy a mentir, todavía tengo tu número agendado, y por momentos me muero por
llamarte una vez más y preguntarte tantas cosas, quiero saber cómo
estuvo tu día, qué comiste, si lloras a la noche como yo. Quiero saber por
qué no vas a volver, por qué solo en mis sueños te puedo ver, por
qué otra vez no me venís a abrazar, por qué otra
vez no me venís a besar.
Otra vez me encuentro hablando sola a mi perrita, como si ella tuviera el poder de entenderme, aunque yo creo que sí, porque desde la decisión que tomamos aquella mañana de febrero, ella no se separa de mí, ella siempre esta. Siento que ella si tiene el coraje para quedarse aunque todo se torne gris, algo que te faltó.
Otra vez te sueño, y yo siento que todo vuelve a ser normal.
Otra vez me obligo a entender que fue un buen sueño, que ya no vas a volver, que ya no hay más que pueda hacer, que no vas a volver a luchar por nosotros, por mí.
Comentarios
Publicar un comentario